
Las plantillas respaldan por amplia mayoría el preacuerdo alcanzado entre sindicatos y patronal, que contempla una subida salarial del 15% hasta 2029, mejoras laborales y la desconvocatoria de todas las jornadas de huelga.
El conflicto laboral del sector del metal de la provincia de A Coruña ha llegado a su fin después de que los trabajadores ratificaran por amplia mayoría el preacuerdo alcanzado entre la representación sindical y la patronal. La decisión, adoptada en las asambleas celebradas durante la tarde del lunes, permite cerrar una negociación que se prolongó durante dos meses y que afectó a cerca de 18.000 trabajadores.
Con la aprobación del acuerdo queda desconvocada la huelga prevista para este martes 30 de junio, así como los paros anunciados para los días 2, 7 y 9 de julio. Durante el conflicto se llevaron a cabo ocho jornadas de huelga y numerosas movilizaciones en distintos puntos de la provincia.
El nuevo convenio tendrá una vigencia de cuatro años, entre 2026 y 2029, e incorpora importantes mejoras salariales, laborales y sociales que deberán plasmarse ahora en el texto definitivo del convenio colectivo.
Incremento salarial del 15%
Uno de los principales avances del acuerdo es la revalorización de los salarios en un 15% acumulado durante la vigencia del convenio. El incremento se distribuirá con una subida del 5% en 2026, del 3% en 2027 y 2028 y del 4% en 2029.
Además, se modifica el sistema de revisión salarial para garantizar el mantenimiento del poder adquisitivo. La cláusula de actualización conforme al IPC tendrá efectos retroactivos desde el 1 de enero de cada año, lo que permitirá que los atrasos se calculen desde el inicio del ejercicio y no desde el momento en que la inflación supere los incrementos pactados.
Más estabilidad en el empleo
El convenio también introduce medidas destinadas a reforzar la estabilidad laboral. Entre ellas destaca la obligación de que al menos el 75% de las plantillas cuente con contrato indefinido.
Asimismo, se limita el recurso a las empresas de trabajo temporal (ETT), se garantiza que los trabajadores contratados a través de estas empresas se rijan por el convenio provincial y se amplía el derecho de subrogación al sector de fabricación de bebidas, donde hasta ahora no estaba contemplado.
En cuanto a los trabajadores fijos discontinuos, el acuerdo regula por primera vez un período mínimo de actividad de seis meses y establece un tiempo continuado de trabajo de al menos quince días.
Mejores indemnizaciones y reducción de jornada
El texto pactado también mejora las indemnizaciones por finalización de contratos temporales, que pasan de 16 a 18 días por año trabajado, además de introducir cambios en las condiciones aplicables a los ceses voluntarios.
Por otra parte, la jornada máxima anual se reducirá progresivamente en doce horas hasta situarse en 1.740 horas en 2029. También se incorporan dos nuevas jornadas no laborables, los días 24 y 31 de diciembre, y las vacaciones aumentarán de 24 a 25 días hábiles a partir de 2027.
Nuevos complementos económicos
El acuerdo contempla además mejoras económicas para distintos colectivos del sector. Entre ellas figuran un plus de pernoctación para trabajadores desplazados, el incremento del kilometraje y una mejora de la remuneración correspondiente al trabajo nocturno y a turnos.
Igualmente, se clarifica la aplicación de los complementos por toxicidad, peligrosidad y penosidad con el objetivo de evitar interpretaciones que dificulten su percepción cuando las condiciones del puesto de trabajo justifiquen estos pluses.
Fin a uno de los mayores conflictos laborales recientes
Con la ratificación del preacuerdo concluye uno de los conflictos laborales más relevantes vividos en la provincia de A Coruña en los últimos años. Tras dos meses de negociaciones, ocho jornadas de huelga y numerosas movilizaciones, sindicatos y patronal han conseguido desbloquear un convenio que marcará las condiciones laborales del sector durante los próximos cuatro años y que pone fin a un periodo de fuerte tensión en la industria del metal coruñesa.
